martes, 16 de noviembre de 2010

Costa Rica y Nicaragua

Sin duda, la situación que enfrenta nuestro país, ha mantenido tensos y preocupados al respecto, a toda la ciudadanía, aunque no es la primera vez que se tienen problemas con Nicaragua, o que ellos tienen problemas con Costa Rica.

Y es que el conflicto se desató, cuando se confirma el ingreso de tropas nicaragüenses en territorio costarricense, con exactitud en la isla Calero; acto que constituye una violación a la soberanía costarricense, ante este panorama Doña Laura Chinchilla, Presidente de la República, pone la denuncia ante la Organización de las Naciones Unidas, con el fin de llegar a una solución pacífica; sin embargo hasta la fecha no hay un acuerdo al que Nicaragua le dé su aval.

Si se tratara de una solución paliativa, parece sencillo sólo definir límites y determinar la extensión territorial de cada uno, pero para Costa Rica y sus representantes, este conflicto va más allá de la simple revisión de los Tratados de Límites existentes con este país; y de la definición de sus límites, sino que tales hechos representan una violación a la soberanía y un deterioro al medio ambiente por las actividades de dragado que realizan, al menos ese es el discurso.

A criterio personal, considero que Costa Rica accionó correctamente al poner la denuncia ante la OEA, porque esto se convierte en un precedente por cualquier otra situación que se presente a futuro con este país o con cualquier otro y que la OEA aunque por sus competencias sólo puede recomendar, su posición debe ser siempre a favor de la pacifismo; más no comparto la actitud que han tomado algunas personas al reaccionar con xenofobia ante estos hechos.

Por último cito las palabras de la Comisión Nacional de Enlace, al considerar que “El conflicto finalmente no responde a la supuesta defensa de la soberanía, sino a pugnas internas por los negocios lícitos e ilícitos que actualmente se desarrollan y que a futuro se podrían impulsar. Es muy interesante que el gobierno de Costa Rica, que no se ha preocupado de las posibles consecuencias ambientales en el lado nicaragüense por la operación de la empresa minera canadiense Infinito Gold (Crucitas), ahora resultó un abanderado ambiental frente al dragado del río San Juan”1.

1 Fuente: elpais.cr | 16/11/2010